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viernes, 30 de mayo de 2014

El amor en los sanatorios, de José Ángel Barrueco, el sábado 31




José Ángel Barrueco nos leerá poemas de su último libro de poemas  El amor en los sanatorios mañana sábado 31 a la una de la tarde en A pie de Página. 





jueves, 29 de mayo de 2014

Palabras de mar a mar, de Rita Vargas, Manuela Serrano y Carmen Lezcano. Viernes 30, a las 8 de la tarde




Gloria Rivas Muriel



Este hermoso poemario, Palabras de mar a mar 2, es el resultado de un esfuerzo poético de tres mujeres comprometidas. La conjunción de la obra lírica de tres escritoras que, a pesar de la distancia, el Atlántico es ancho y la selva espesa, han conseguido el sueño de ver publicado su trabajo de compromiso, de amor, de tierra y del tiempo que irremediablemente pasa.
Ilustrado con dibujos de Perú, prologado con palabras de Ecuador, y bendecido con buenos deseos desde España, esta trilogía poética aporta a la historia de la literatura una muestra más del valor del lenguaje más universal.

Rita Vargas nos ofrece sus versos organizados en el mismo orden que se ordena la vida: comienza cantando, aunque sea con quejidos de quena dolorida, y termina lamentando las ausencias, esperando inevitablemente los lunes por la tarde cuando, según nos cuenta aquí, viene la muerte a casa y rugen los volcanes con un fuego vivo. Entre renacer y morir, Rita Vargas, la poeta de Ecuador que canta en el pajonal, defiende la decencia del comportamiento humano y grita como puede en una selva llena de color, de viento y de lluvia nutritiva.

A Carmen Lezcano le interesan las palabras libres. Las quiere así para que sean eficaces contra la injusticia y contra la docilidad servil que nos hace no solo esclavos, también pobres. Palabras de gaviotas y de mujeres guerreras y sin medallas, los versos de esta poeta peruana nos hablan de emigrantes, de una casa que pierde su dirección y de una Tierra oronda que, a pesar de todo, ofrece su generosidad. Emotivos son también los poemas  que nos llevan a César Vallejo, el poeta del humanismo,  y luminoso el paseo  por las callejas y bulevares  de la ciudad de París.

La española Manuela Serrano nos invita a un bello viaje lírico. Y aunque inicia este camino ligera de equipaje, como el poeta de Castilla, regresa fraternalmente americanizada  para homenajear a sus compañeras. Sugerentes versos en el desierto más lúcido de su esperanza, en el penal de las presas  sin malicia,  o en el trayecto que va del inconformismo más necesario al compromiso más serio. De Ítaca a la selva de Irati no hay más que un paso en libertad. El mismo que hay de su casa a la Fuente Dorada de Valladolid, para acudir ligera, poeta de su pueblo, a decir que está indignada.
                                     

Y yo no tengo nada más que contar. Ya se darán cuenta ustedes al leerlas, queridos lectores,  que estas tres autoras comparten un sentimiento común y una honrosa intención lírica: el amor a la vida y el deseo de hacerla más amable. También el desvelo por hacer de su poesía, una vez más, un arma cargada de futuro. Leerán este poemario más de una vez. Estoy segura.

Con mi admiración y mi respeto hacia las tres.


                                              


El Zapi, de nuevo mañana viernes en la librería




Para presentarnos su The Bestiario, Felipe Zapico estará mañana viernes 30, a las 7 de la tarde, en nuestra Librería A pie de Página. Nunca un texto se volvió tan visual, recreándose en la proyección de las mismas palabras elegidas. Seguro que escuchar al Zapi poniendo su especial y contundente sonoridad es una gozada. No faltéis.

The Bestiario está editado por ebookprofeno





lunes, 26 de mayo de 2014

El doble recital de Ana y Pablo




El viernes tuvo lugar la lectura de diversos poemas de las obra de Ana Pérez Cañamares y de Pablo Otero. Ana nos pasa el siguiente texto titulado


LA ACCIÓN POÉTICA



Acción y poesía son dos palabras que, en un principio, pueden resultar contradictorias. Parece que la poesía fuera sobre todo un estado estático, receptivo, como tumbarse y absorber los rayos del sol.

Es cierto que la “acción” de leer y escribir versos comienza con una disposición del ánimo. Una atención especial de los sentidos y la mente. Una entrega a los que los objetos, los seres, las palabras tengan que decirnos. Una apertura receptora que implica parar, dejar a un lado la rutina, y que de primeras no evoca nada que suponga una acción, un movimiento.

El poema puede surgir de una revelación aguda y repentina -como una flecha que vemos venir y no evitamos- o de un conocimiento hilvanado y profundo, hecho de tiempo, desarrollo y esfuerzo, como si buceáramos hasta el fondo de nosotros mismos en persecución de una idea.

Os daréis cuenta de que las metáforas conllevan ya cierto movimiento. La trayectoria de la fecha, las brazadas hasta el fondo... En el poema hay que ganarle a la pereza, la prisa, la costumbre, y atrevernos a cuestionar lo que damos por hecho. Tenemos que ser más listos que nosotros mismos y darle lo mejor que tenemos. Y eso supone siempre dejar entrar una revelación que viene de fuera propiciada por algún hecho o percepción, abandonar la superficie en la que normalmente vivimos. Ir a la búsqueda interior de eso que nos hace más humanos, y por tanto, más iguales a nuestros semejantes, más allá de nuestras particularidades o apariencias externas.

El espíritu, o la conciencia, en fin, ese lugar al que va dirigida la poesía, sufre una sacudida, un temblor que lo saca de su comodidad. La poesía es contemplación, sí, pero no estática. Una esquirla  de la realidad ha atravesado al poeta, este traduce el impacto al papel, que lo guarda latente hasta que un lector decide frenar la trayectoria poniéndose a sí mismo delante. La poesía no existe sin que se complete ese recorrido. Siempre necesita de un cuerpo vivo en el que alojarse. Y no sólo uno. Necesita inocular su virus sucesivamente en distintos cuerpos.

Dice José Agustín Goytisolo que “poeta no es el que siente o se conmueve; poeta es el que hace sentir o conmoverse a los demás”. En una primera instancia, el poeta necesita la soledad, pero no se basta solo. Es un pregonero que busca el acontecimiento, pero la noticia no es tal hasta que no sale de su boca. Se hace valedor de un secreto, pero luego el secreto le pesa y tiene que ponerle alas y echarlo a volar. Y las palabras son el método científico que le sirve para poner a prueba sus intuiciones, para ver si pueden erigirse en fórmulas que sean válidas para otros.

La poesía, así entendida, es una responsabilidad. Es entrar en contacto con una lucidez que sólo se entiende si pertenece no solo a uno, sino a una comunidad. El poeta, tanto como el lector, acuden a su fuente como una cura para su necesidad de verdad, consuelo, comprensión o compañía.

Cada uno accede a este manantial a su manera: hay poetas que abren los ojos y se inundan de luz, y los hay que los cierran y trabajan tanteando en la oscuridad. Como hay lectores que necesitan de silencio y soledad para entregarse a esa pausa de las distracciones del ego, esa cita de almas que es la lectura; a otros les resulta más fácil si participan del rito de la comunión, en un recital de poesía. Últimamente, parece que la poesía está saliendo de la cama y del sillón a lugares más abiertos. Hemos asistido a recitales en plazas, parques, bares, bibliotecas, al terminar una asamblea o una manifestación. Creo que esto se debe a la naturaleza de los tiempos que vivimos. Hemos creído – nos han hecho creer- que nos bastábamos solos, y ahora comprobamos cuánto necesitamos volver a replantearnos todo y regresar a los orígenes -como dice la poeta Szymborska “no hay preguntas más apremiantes/que las preguntas ingenuas”. Y tenemos que hacérnoslas juntos, alimentando la inteligencia colectiva, volviendo a esa palabra que teníamos olvidada y que la poesía rescata y pronuncia implícitamente una y otra vez: “nosotros”.

En cualquier caso, ya sea la lectura una experiencia solitaria o colectiva, ¿qué le está pidiendo el lector al poema? No salir inmune de la experiencia. Hay una frase en la película Leolo que recuerdo a menudo: “Sólo le pido a un libro que me recuerde la urgencia de actuar”. Pero un sujeto que actúa tiene que haber experimentado primero un cambio interior; sin ese cambio, acabará por repetir los mismos actos de siempre. Algo dentro de él, en sus convicciones, en sus prejuicios, en su manera de ver y enfrentarse al mundo, tiene que haberse roto, desmoronado, abierto, para dejar paso a algo nuevo; quizá no radicalmente nuevo, pero sí lo suficiente como para no haberlo reconocido hasta el momento en que las palabras lo nombran. La poesía atraviesa lo tópico, lo aprendido de memoria, para llegar a lo esencial, lo que no habíamos visto o no habíamos podido reconocer. Y algo en ese lugar no físico, cambia, se desplaza. Sin este cambio previo, los actos serán pantomima efímera e hipócrita. Pero si ese movimiento se produce, las acciones sobre el mundo en las que se traduzca serán honestas y podrán dar fruto.

La poesía tiene la llave para operar esos cambios, porque el lenguaje tiene una fuerza que no tienen otros vehículos transmisores. Las palabras dichas con ritmo y con belleza se dirigen a la intuición, a la emoción, a la razón. Nos sacuden enteros. Y cualquier cosa que las palabras nos empujen a pensar, a vivir, a sentir, será una acción poética. Creación en estado puro. Como querían los griegos para la palabra poiesis. Platón la definía como “la causa que convierte cualquier cosa que consideremos de no-ser a ser”. Según él, hay un movimiento que se da en el alma mediante el cultivo de la virtud y el conocimiento”. Heidegger explica la poiesis como “el florecer de la flor, el salir de una mariposa de su capullo, la caída de una cascada”.

El poeta John Berger dice que “cuando una persona se ve afectada por lo que ha visto, ha escuchado, ha leído, deja de ser la que ha sido, puede actuar de manera diferente”.

Creo haber explicado con todo esto que para mí la poesía es sobre todo un movimiento del interior más profundo, más desnudo, aquel lugar en el que es difícil mentirnos -porque ¿para qué?, si la poesía es quizá el aprendizaje de no mentirse a uno mismo- hacia los brazos de los otros. Sin este baile de dos pasos, la poesía no está completa. Sumando uno y otro paso, la poesía nos empuja hacia los demás y desdibuja nuestros límites. Un poeta desconocido toca nuestra alma y gracias a su caricia, podemos ser más generosos, más flexibles, más abiertos a nosotros y al que tenemos lado.

Nosotros. Esta es la palabra que me gustaría que se escuchara tácitamente al final de cada uno de mis versos.









jueves, 22 de mayo de 2014

Ana Pérez Cañamares y Pablo Otero, recital a dos bandas




Mañana viernes 23, a las 8 de la tarde, recital a dos bandas de Ana Pérez Cañamares y Pablo Otero en la librería A pie de Página. Os esperamos.



miércoles, 14 de mayo de 2014

Vicente Muñoz Álvarez + Jorge M Molinero el viernes




Lo que dice el cartel: que el viernes 16, a las 8 de la tarde, se pasarán por la librería Vicente Muñoz Álvarez y Jorge M Molinero, para un doblete poético. Previamente, a las 18,15, con el tema La poesía y los discursos de la calle, ambos poetas participarán en el ciclo Poesía en tiempos de disolución, que tendrá lugar en la Sala de Juntas de la Facultad de Filosofía y Letras.

Os esperamos.



lunes, 12 de mayo de 2014

Ape Rotoma estuvo el viernes con sus Mensajes




Como estaba previsto, Ape Rotoma y sus Mensajes de texto y otros mensajes fueron presentados en la librería el pasado viernes por Jorge M. Molinero. Molinero tiene dedicado un poema en el libro, el titulado Sobre quejas y molestias. En el digital Último cero Laura Fraile comentaba lo siguiente:

"Son poemas que no tienen un tema único. Hablan del amor y la muerte, del tiempo y del sexo", aclara Ape. Dentro de estos Mensajes de texto y otros mensajes hay un recordatorio a lugares como El bar de mi amigo Chechu (Drunk song) a través de unos versos que éste dedica a 'los habituales del extinto bar La Cama', un sitio al que Ape describe como un 'refugio nuclear que protege del fracaso y del desánimo a unos cuantos denostados que devienen importantes y famosos personajes solo con estar allí'. Este poemario también se detiene en momentos como la 'pausa para echar un cigarrillo clandestino en el cuarto de las escobas', en la que nos deja escuchar la conversación entre un maliense y un colombiano, palabras que dan forma al poema Los de la limpieza

Ape dedica estos Mensajes de texto y otros mensajes a tres escritores: Emma Cabal, Karmelo C. Iribarren y Óscar Esquivias. 'Son personas que me empujaron a volver a escribir. En el caso de Karmelo, le envié unos cuantos poemas y él se los pasó a la editorial Renacimiento. Emma fue la que me dijo: coge esos poemas y mándaselos a Karmelo. Óscar también estuvo leyendo mis poemas antes de que se publicaran', explica este poeta. Los versos de Ape son directos, en su libro no hay lugar para los eufemismos. 'Cuando te diga te quiero, no será para decir eres única, no soy nada sin ti, por ti haría cualquier cosa... Cuando te diga te quiero estoy queriendo decir me voy a comer tus bragas', reconoce en Polisemia

También hay reflexiones sobre la escritura: 'Un buen poema debe decir muchas cosas, en renglones muy cortitos, dejar espacio en la página suficiente y aún de sobra para todas esas cosas que no dice', escribe en Renglones cortitos. Más delante, en He tardado en aprenderlo, reconoce algo más sobre esta tarea: "Es imprescindible para sobrevivir en este oficio no hacer ni puto caso a la opinión de los listos. De los tontos ya ni hablamos".






viernes, 9 de mayo de 2014

Depablo i Martí y su aventura sin quererlo ni beberlo




Ayer tuvo lugar la presentación del libro La increíble y formidable aventura de un escritor que no quería serlo, de Jesús Julio Martín, que firma el libro como Depablos i Martí. Fue presentado por el editor de El desván de la memoria. Recogemos del blog del autor la siguiente reseña:

"He vuelto. Después de un año sin acercarme por aquí. Y he regresado con una novela bajo el brazo. La increíble y formidable aventura de un escritor que no quería serlo. Título largo, para una novela corta. Trepidante, ágil y llena de humor, así es como me ha salido. La recomiendo. No os defraudará. Ayer, junto a mi editor, Ramón, tuve la presentación en la Librería A pie de Pagina, en Valladolid. Ilusionado y nervioso me presenté y salió todo genial. Con buena gente es todo más fácil. El libro lo podéis pillar en la página de la editorial y en vuestras librerías habituales. 





* Fotografías tomadas del blog del autor del libro: http://depabloimarti.blogspot.com.es/



jueves, 8 de mayo de 2014

Mensajes de texto y otro mensajes, de Ape Rotoma, se presentará mañana viernes 9




Mensajes de texto y otros mensajes, de Ape Rotoma, e sel poemario que, editado por Renacimiento, será presentado el próximo viernes 9 de mayo, a las 8 de la tarde en la librería A pie de Página. Será introducido por Jorge M. Molinero. 

Ape Rotoma (José Alberto Rodríguez Tobes) nació en Aranda de Duero (Burgos) en 1967, lo que en efecto significa que no es precisamente un chaval. Desde entonces, ha hecho un poco de todo y un mucho de nada. En 2002, la Tertulia Literaria Ribereña y Arandina (Telira) edita “149 PCE (Algunos de los poemillas pergeñados entre 1987 y 1998)” y en 2014, Editorial Renacimiento, "Mensajes de texto y otros mensajes". Colecciona libros de poesía, clásicos griegos y romanos, novelas de ciencia ficción, ensayos sobre cine, psicoanálisis, drogas y otras rarezas.




Jorge M. Molinero


Ape Rotoma viene a Valladolid a por libros. Me manda un mensaje privado por el facebook para ver si podemos quedar a tomar un café. Nos vemos, hablamos y de repente se descuelga: ¿Quieres hacerme el prólogo para el poemario que saco el próximo año con Renacimiento? Sin compromisos, como si eso valiera de algo entre colegas. Sin compromiso, acepto, como si eso valiera de algo... 

En uno de los primeros poemas que aparecen en este Mensajes de texto y otros mensajes, llamado Objetivos, el arandino escribe:

"Después de la eyaculación 
todo pierde su sentido." 

Ahora, si eres de esa clase de gente rara que lee los prólogos, esperarás algo, no sé el qué, pero algo. La diferencia es que yo ya me he leído el poemario de Ape, me he tragado metafóricamente su eyaculación y he de darle la razón, no tiene sentido hablar sobre algo que tiene que defenderse sólo en el papel. Mejor no leer el prólogo, abordar los versos que siguen sin prejuicios. Si te has acercado a este libro es porque sabes, o al menos intuyes qué te vas a encontrar. Si ha sido casualidad, ¿qué puede aportarte los vacíos desvaríos de un colega del autor que, por amistad va a lanzar una perorata de alabanza y poética comida de polla? 

Ape Rotoma se confiesa sin pudor vago. De hecho, han pasado 12 años desde su primer poemario, 149 PCE, hasta este último por el momento, aunque a ese ritmo no descarto que sea el último de verdad. 

Doce años da para mucho, el poemario es gordito y Ape realiza un ejercicio de honestidad que no es fácil de ver en la poesía. Se exhibe y se expone, se muestra y da la sensación que le resbala lo que pueda pensar el lector. En este tiempo, el alcohol dejó a Ape Rotoma, no al revés, él no hace esfuerzos y yo, sinceramente, esperaba un trabajo atormentado, una bajada a los infiernos; agotar el filón comenzado por muchos otros antes, hemos quedado en que es vago, pero no. Se desmarca con un conjunto de poemas cotidianos, con la presencia, unas veces densa y las más, imperceptibles, del maestro Iribarren. Es el mayor miedo, creo, del de Aranda al afrontar este libro. Que te llamen mala copia de Iribarren, para mí, sería un piropo emocionante, pero en estos Mensajes no sucede, tiene vida propia y un estilo y voz bastante peculiar e inconfundible, no necesita de papá para caminar solo, ni mucho menos. 

Me suelen costar los poemas largos, soy géminis, me disperso rápido y busco atención en otras cosas y escotes, pero en este poemario, cuanto más extensos, más he disfrutado, porque en ellos el poeta saca su filosofía más vital, llana y humorística para denunciar, sin pretenderlo, la actual miseria humana, colocándose él en primera línea. 

Porque me ha parecido un poemario social, sin temor al estilo panfletario del que cojean muchos de los poemas de este estilo, pero el secreto está en no hacerlo a posta, como ha conseguido Ape, porque ¿hay poema más social que escribir lo que ves, lo que te pasa, sin revestirlo con cuchillos y megáfonos?. La serie de Los de la limpieza me parecen brutales, ácidos, desoladores y muy cínicos. Los poemas más personales y reales, sin florituras, en los que habla de sus penurias económicas son absolutamente geniales y botón de muestra de poesía de denuncia alejada de posturas. Honestidad, nada de cara a la galería. 

Los haikus, una gozada cada uno de ellos; los mensajes de texto, un género en sí mismo. La verdad es que al final, doce años no son nada y tal y que mereció la pena la espera para poder disfrutar por fin del segundo poemario de Ape Rotoma, poeta honesto, sincero y trasparente.

Ahora sólo te queda a ti leerlo y darme la razón, o no, porque 

Después de la eyaculación 
todo pierde su sentido.






miércoles, 7 de mayo de 2014

Mañana jueves 8, La increíble y formidable aventura de un escritor que no quería serlo, de Depablo i Martí




Mañana jueves 8 de mayo, a las 8 de la tarde, tendrá lugar la presentación en A pie de Página del libro de Depablo i Martí La increíble y formidable aventura de un escritor que no quería serlo. Está editado por la editorial El desván de la memoria, con portada de Lombilla.





lunes, 5 de mayo de 2014

Parques metropolitanos y jardines históricos, debate en el Café Teatro Zorrilla




La Asociación Española de Paisajistas- AEP / sección Castilla y León, en colaboración con la Asociación Cultural Ciudad Sostenible ACCS y el Café Teatro Zorrilla, organiza la undécima sesión del CURSO DE ESPECIALIZACIÓN EN PAISAJE, que se celebrará mañana Martes 6 de mayo, en el Teatro Café Zorrilla (Plaza. Mayor, 9, 1ª planta). 

Temas y ponentes: 

"PARQUES METROPOLITANOS" Boriana Dontcheva y Peter Nicolov, paisajistas AEP. 

"JARDINES HISTÓRICOS" José Carlos Sanz Belloso, arquitecto paisajista. 

Presenta: Celestino Candela Pi, por AEP. 

Horario: de 17:00 a 19:00 horas. Asistencia gratuita.