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domingo, 29 de marzo de 2015

Y Gsús Bonilla se atrevió con Panero



El del medio de los Panero (Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero), último libro de Gsús Bonilla, fue traído a la librería el viernes. Jorge Molinero se encargó de la jocosa presentación que, como se verá, no tiene pérdida.



"Bonilla siempre me pide presentar, un orgullo pero un marrón xq cada vez lo pone más difícil. 

El libro va sobre las apariciones apócrifas que Leopoldo María Panero realiza al poeta extremeño. En el libro se cuenta con una pincelada que hay rasgos comunes entre los locos. También se dice entre los asesinos en serie. Es difícil aseverar que Panero y Bonilla comparten algún rasgo físico, pero cierto es que les une el talento y la manera de ruptura en la poesía. 

Pero como he dicho antes, Bonilla lo pone muy complicado el cómo presentarle sin quedar como un imbécil, y para preparar esta breve introducción empecé a dar vueltas y vueltas hasta que me quedé dormido: 

-eh, molinero, chisss, molinero, qué pasa que me pitan los oídos por tu culpa 
-hostia, panero!! creí que sólo te aparecías a bonilla, tío, finalista del premio nacional de poesía y de la crítica, un fenómeno, yo soy un mindundi. 
-jhe, jhe, es que como eres colega de él te quería preguntar: ¿qué le ha pasado en las elecciones andaluzas? Vaya patinazo ha dado el cabrón. 
-¿elecciones? No te entiendo. 
-joder, el moreno bonilla, que se ha caído con todo el equipo, que hijoputa, mucho comida para perros, poesía social y es del pp, ahora entiendo que me haya vendido como todos y se lucre a costa de mi memoria. Y encima no se deja meter mano el bello efebo.
-jaja, panero, qué no, que es otro, jaja. 
-mis cojones, molinero, moreno bonilla, el poeta traidor no es un rubio querubín precisamente y bonilla, es bonilla, no me engañes: bah, No soporto la voz humana, mujer, tapa los gritos del mercado y que no vuelva a nosotros la memoria del hijo que nació de tu vientre. 
-en serio, leopoldo, que no es el mismo, joder, si tu bonilla pasa de partidos y toda esa mierda, es muy escéptico y descreído, no le veo yo de político, y del pp, no jodas, imposible. 
-si es que estoy mu dolido con el apolíneo bonilla, que me ha hecho títere y bufón de nuevo, como todas esas aves de rapiña que explotaron mi talento y mi locura. 
-qué va panero, qué va, si al final las conversaciones que tiene contigo son solo una excusa para dar su opinión sobre muchos temas como la situación de la poesía, la amistad, las grandezas y miserias humanas, incluso el amor... 
-ala, encima me utiliza y no me hace protagonista, se burla para soltar su mierda de siempre el cabrón, peor me lo pones, igual que el marica de bunbury, que me sacó del loquero, me dio tabaco y cocacola y se forró a costa de mi figura excelsa y decadente: oscuridad, nieve, buitres... 
-no sé tío, yo ahí no me meto, para mí bonilla y bunbury... 
-mira molinero, me voy, lo dejo, dile que tampoco es para tanto, que estoy de buen humor porque me he tomado una cocacola por aquí con el chavo.
-¿qué chavo? 
-al que comes el rabo, jhe, jhe, jhe, te la he clavao, bacalao. 
-muy buena sí... supongo que será el chavo del ocho. 
-por el culo te la entocho, jajaja, vaya un tolai que eres molinero, al menos bonilla es mejor contendiente en lo dialéctico y mucho más apetecible carnalmente. 
-sí, no me has llamado efebo ni una vez y no me has intentado meter mano -bueno te corto. Ah, se me olvidaba, me ha dao recuerdos para ti un tal michael hutchence, estaba de unos cojones, dice que se caga en tu puta madre y que te alegra un huevo de que estés vendiendo una mierda. Ala, a cascarla: por tu interior, te quiero por tu interior..."







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viernes, 27 de marzo de 2015

Zapico y sus etimolosuyas entre nosotros




"No estás ante un libro de lectura continua ni lineal, lo mejor es ir abriendo al azar y leer unas cuantas páginas a modo de actual libro de horas, sobre las que reflexionar y tomar impulso para la acción diaria." Eso nos dice Felipe Zapico en su inducción, más que introducción, a su libro Etimolomías. Y así hay que entender esta preciosa desmesura de palabras a la que acompaña una maqueta revoltosa y divertida, con una disposición de los textos vertical, horizontal, convexa, cóncava, transversal, diagonal, con letras dibujadas, letras recortadas y pegadas, letras que huyen, letras que nos caen encima. Textos y letras en un maridaje gustoso donde cada página, o doble página, es una estancia, o una puerta abierta a otro espacio. Textos ya aparecidos en otras partes, y ahora en esta casa de acogida, o bien textos inéditos. Textos visuales en dos direcciones, en cuanto a contenidos y en cuanto a exposición. Pero lo mejor es hacer de sus etimolosuyas un poco también etimolonuestras.

El libro está editado por ebookprofeno, colección Egagrópilas.





Zapico, que se define en la solapa del libro como mamífero anartista (te felicitamos por la autodefinición o mejor, autonombramiento) pasó el jueves gozoso por la librería. La contraportada del libro cuenta de él:

"Zapi. Zapico. Felipe Francisco Zapico Alonso. Ha terminado de componer esta Etimología un día como otro cualquiera y desde luego con la sensación de que no se puede acabar, que todavía se puede dar una tercera vuelta a alguna letra, a otro alfabeto, en esta etimología de su vida, de sus ojos, de su visión del mundo, pequeña, raquítica, pero es lo que ve, hasta donde le dejan las gafas de ver de lejos, cuando conduce por las benditas carreteras nacionales, comarcales, secundarias e incluso terciarias. Y este resumen apresurado y exento de sosiego de una vida que ya se vence hacia allá, a la parte del final, cuando estás seguro de que has vivido más años de los que te quedan. Que la suerte ha sido adversa y/o favorable, las hostias han caído sin compasión pero la suerte ha aparecido por un pasillo en la madrugada, o en unos frenos recién revisados, o apartándome de los mosquitos. Aquí presento toda clase de artículos, desde los más biográficos a los pensamientos, poemas, relatos, micro ensayos, observaciones, canciones, narraciones, cosas diversas e inclasificables, diversas y dispersas, diversas y algunas incluso divertidas, pero siempre, eso sí, combativas."







jueves, 26 de marzo de 2015

Gsús Bonilla se atreve con el del medio de los Panero




El del medio de los Panero, libro de Gsús Bonilla, se presenta mañana Viernes 27 a las 19,30 en la librería A pie de Página. Del libro decía Cristina Fanjúl en Diaro de León:



Acaba de presentar Gsús Bonilla El del medio de los Panero, que se subtitula Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero. El título ya muestra cuál es la intencionalidad con la que surge una obra que busca, ante todo, volver a descubrir al personaje que se escondía tras la persona. Destaca el poeta que en ocasiones recurre a la narrativa con una idea de juego y diversión. Este podría ser el caso, pero no sólo porque, como él mismo sostiene, «mi Leopoldo María personaje y aparecido, tiene que ver más con un cúmulo de circunstancias, en esa desconexión (por decirlo de alguna manera), cercanas a la casualidad y el puro azar». Más que un libro, esta aparición es un lugar, un lugar que Bonilla denomina como «mi universo Panero», un espacio en el que, como ocurre en la figura de Leopoldo María, hay mucho de cuento, de fábula, de fantasía, de imaginación, de invención, pero también de fingimiento, de hipocresía y engaño. Ficción o realidad. ¿Qué más da? A veces sólo se puede llegar a la segunda a través del camino que nos pauta la primera. 

Gsús Bonilla conoció al escritor, «al Panero real, del que todos hablan; al Panero frágil, que en cierta manera es al Panero que yo atiendo en este libro» pero también, conoció al Panero títere de otros, al «espantajo», al Panero con el que muchos hacían espectáculo, el producto cuya locura se explotó para vender... los otros, el infierno... Para esta ‘concelebración’, Gsús Bonilla ha invitado a escritores como Julio César Álvarez, Eloísa Otero o Vicente Muñoz, entre otros, en una fiesta literaria que, según asegura, ha tenido mucho de exceso. Y es que para el autor su Panero, el que se refleja en el libro, no dista nada del Panero real, de ese al que todos dicen conocer. 

Para este libro, Gsús Bonilla afrontó la figura, la vida y obra, de Leopoldo María Panero desde el absoluto desconocimiento y «más por curiosidad que por convencimiento». Confiesa que fue precisamente después de su muerte y por obligación, que comenzó a interesarle la obra del poeta. La parte germinal del libro está ideada en supuestos encuentros con Leopoldo María, «en ese estado en el que uno trata de conciliar el sueño». Este extremo dota al libro de ‘imposibles’ aparentes, de anécdotas ‘absurdas’ que, «rozan lo delirante». «Pensé que no estaría de más darle algo de equilibrio a la propuesta, porque también sería bueno para dar credibilidad a mi personaje», explica Bonilla, que para conseguirlo trató de ofrecer veracidad. «En un primer momento concebí esta particularidad como una especie de epílogo para cerrar el libro, pero estos procesos creativos son muy enriquecedores cuando los compartes», dice. Así fue que el libro se conviertió en una fuente inagotable de tesoros regalados por amigos que aportan su punto de vista desde diferentes perspectivas. Editores, poetas, creadores, libreros, críticos, periodistas, lectores y amigos personales del poeta se suceden entre sí construyendo de esta manera una nueva realidad de Leopoldo María. «La originalidad radica en que la mayoría de los que proponen este nuevo panorama no sale en ninguna de las biografías o ensayos de los que se hayan podido escribir hasta ahora sobre el poeta». Pasen y lean.






Las Etimolomías de Felipe Zapico





"Etimolomías nace de la admiración por el conocimiento, por las enciclopedias, diccionarios y resto de obras de referencia", dice de su libro Felipe Zapico Alonso, obra que se presentará en la tarde del Jueves 26 de Marzo, a las 20,00 en la librería.

"Etimolomías podría definirse como una especie de sobras incompletas, relatos de esto y lo otro, totum revolutum de todo lo escrito o descrito, una amalgama de pensamientos y visiones, aquí están las canciones, los cuentos y relatos, los pensamiento, instante de mi vida, pensamientos, meditaciones y otras visceralidades, escritos perdidos y encontrados, la mayoría de las coas inventadas y desde luego mi vida hasta hoy, o al menos lo que se me ha ocurrido mientras veo cómo pasa, también están disparates, locuras de menor cuantía, sustos y penas, y alguna alegría convenientemente aderezada". Eso nos cuenta el autor en la introducción a su libro Etimolomías. Hay que creerle y leerle.





miércoles, 25 de marzo de 2015

La sombra del lucero, de Noelia Toribio García



Se ha presentado este miércoles 25 en la librería el poemario de Noelia Toribio García La sombra del lucero. Fue presentada por Irene Enríquez Pigazo, autora del siguiente texto.




La poesía es algo que anda por las calles. 
Que se mueve, que pasa por nuestro lado.
Todas las cosas tienen su misterio y la poesía
es el misterio que tienen todas las cosas. 

Federico García Lorca


Son estos versos lorquianos los que nos empujan a conocer el entramado poético de La Sombra del Lucero, el nuevo poemario de Noelia Toribio. 

De corte romántico, sus versos nos ayudan a comprender el mundo que los labios de Bécquer, Keats, Wordsworth o Byron impregnaron en la cultura occidental de la que hoy hacemos alarde; ese misterio natural del querer amando y amar queriendo, los infortunios y las maravillas que, si bien no se ocultan, sólo llegan a verse con el empeño y la disposición de quien las observa lo suficiente. 

Su estructura se divide en cuatro bloques temáticos en los que la poeta recrea diferentes situaciones y aspectos, en su mayoría ligados al eje principal y constante que actúa como soporte de la acción / dinámica del texto global: la emoción. 


Pero no nos confundamos: su poesía no es de rosas y bombones y me aventuro a continuar tus palabras, Noelia, cuando afirmo que su contenido es literariamente Romántico. El amor, sentimiento aclamado por excelencia en el mundo poético desde sus más tiernos inicios es un factor desencadenante del proceso creativo de nuestra autora, pero a menudo aparece indirectamente reflejado en otras pasiones imperantes como el deseo de libertad, el anhelo, la melancolía, y la búsqueda interna del equilibrio entre la luz y la oscuridad. 

Aunque debamos hacer una breve mención al silencio, pues es un elemento relevante en el desarrollo del libro especialmente a partir del segundo bloque, no debemos olvidar el giro que nos propone su trayectoria: La sombra del Lucero es ante todo un poemario esperanzador, que brinda sus mejores enseñanzas a todo aquel que decida descubrirlo. 



En su Preludio, me descubro verdades silenciadas:

La Sombra admiraba y envidiaba la belleza de aquellas luces tenues que flotaban
 suspendidas en el aire, independientes de cualquier ente. Ellas podían vivir con su propio
 brillo mientras que las sombras sólo existían a raíz de los objetos materiales y de la propia luz. 

Sabe bien la poeta que al respirar el romance, nace también la añoranza, ya estemos en Un Puente de Venecia o sobre los adoquines que nos han visto crecer; sabe bien hacer entender que la vida es un baile y que merece la pena saltar a la pista aunque nos pille con el ritmo cambiado. 

Gracias, Noelia, por tus manos ingeniosas. Yo, por mi parte, les dejo en las suyas. 

Irene Enríquez Pigazo (Irene DeWitt)




martes, 24 de marzo de 2015

¿Quién es Frida Slaw, Isabel?




El pasado viernes 20 tuvo lugar la presentación del libro de poemas de Isabel García Mellado Yo también soy Frida Slaw. La presentación de la autora corrió a cargo de Javier Yohn Planells, cuyo texto nos remite amablemente para su publicación. Lo transcribimos.





"Cuando Frida Slaw nació, no la llamaron Frida Slaw. Y esto es importante. Cuando nació le pusieron otro nombre, un nombre común con un apellido común. Eso no tiene nada de malo; de hecho, pasa a menudo. A los padres les ponen un papel delante, les dan un bolígrafo y les dicen que tienen que rellenarlo, ya, deprisa, y encima si dudan les fruncen el ceño, y un ceño fruncido es una cosa muy fea. 

Los padres de Frida Slaw todavía no podían saber si a su hija le iban a gustar los helados de chocolate o los días de lluvia o el Athletic de Bilbao, y en esas circunstancias es normal que no pudieran poner el nombre verdadero. Así que, con caligrafía de padres primerizos, los padres escribieron un nombre común con apellidos comunes en el papel. 

Ese fue el nombre que Frida Slaw llevó mucho tiempo en un carnet de plástico, y ese nombre era el que mencionaba la profesora cuando pasaba lista, y ese fue el nombre que ella le dijo a su primer novio. 


Dije antes que era importante porque el nombre es también el lugar en el mundo. El nombre dice de dónde vienes y muchas veces también indica adónde debes ir. Además, el nombre es una pantalla a través de la cual es difícil ver. Muy pocas personas se toman el tiempo necesario, la mayoría ni siquiera lo intenta. 

Frida Slaw, antes de saber que ése era su verdadero nombre, intuyó muy pronto que algo fallaba, que no terminaba de reconocerse en las letras que componían su nombre común; que le tenía mucho cariño al origen que señalaban sus apellidos, pero que cada paso que daba en la dirección que indicaban le costaba demasiado esfuerzo, como si los pies con los que caminaba no fueran los suyos. 

Tiene mérito, porque la mayoría de las personas nos amoldamos a esas palabras escritas en un carnet de plástico, nos tumbamos a ver la televisión sobre los lomos de las letras y aceptamos los nombres de los demás sin hacer preguntas. 




Pero Frida Slaw, una mañana, probó a desviarse de la dirección que le señalaban. No hay constancia de lo que pasó aquel día, pero lo más probable es que tropezara y se hiciera una herida en la rodilla, que es el sitio en el que todos nos hacemos las primeras heridas. Lo que pasó después tampoco se conoce, pero yo creo que, cuando intentó explicarse lo que había pasado, descubrió que esas palabras formaban una costra sobre la herida y a los pocos días la rodilla se había curado. Quedaba una cicatriz, sí, pero ya no era un cuerpo extraño, ajeno: ahora la cicatriz formaba parte de ella. 

También se dio cuenta de que su nombre en el carnet de plástico estaba borroso. Pestañeó, por si acaso, pero los bordes seguían difuminados. Aquí, estoy seguro, tuvo que haber un momento de abismo: ¿y si el nombre se borra del todo, luego qué? Más tarde, mucho más tarde, hubo otro momento así frente a un precipicio blanco: la maternidad. Cuando a Frida Slaw le dijeron: hola, enhorabuena, qué alegría ser madre, tenga, escriba aquí el nombre de su hija. Y tuvo que improvisar un nombre frente al ceño fruncido que le tendía el bolígrafo mientras se prometía que ayudaría a su hija a encontrar su nombre. 



Pero luego hubo otras heridas que difuminaron aún más las letras de su nombre. Algunas de esas heridas, de tan profundas, se llevaron trazos enteros. Pero las palabras, las que ella usa para explicar el camino que recorre, para marcar las curvas y los lugares donde detenerse a mirar el paisaje, o las palabra que subraya con el lápiz en otros libros, o las que escapan llenas de risa en las borracheras con su hermana y en los cafés con amigos… todas esas palabras han seguido siendo un bálsamo. 

Y entonces, por fin, apareció su nombre, el verdadero: Frida Slaw. Al final, ese primer nombre, ese nombre común desapareció, aunque algunos trazos de esas viejas letras han quedado en los trazos de las nuevas letras. 

Frida Slaw aprendió una cosa más (y está segura de que no será la última). Que Frida Slaw no es sólo ella, que Frida Slaw somos también los demás. Yo soy Frida Slaw, todos nosotros somos Frida Slaw, aunque nuestros nombres se deletreen con otras letras. Y por eso, este libro no habla sólo de Frida Slaw, no habla sólo de Isabel García Mellado, habla de todos nosotros. Y eso es, precisamente, lo que lo convierte en poesía."


Javier nos pasa este breve vídeo sobre una lectura de Isabel:





jueves, 19 de marzo de 2015

Isabel García Mellado con su Frida Slaw



Mañana viernes 20,  las 8 de la tarde, tendremos en la librería a la autora Isabel García Mellado para presentar su último libro de poemas, Yo también soy Frida Slaw. Ha sido editado por Letour1987 Ediciones. 



martes, 17 de marzo de 2015

Sábado de ZooGráficos




Ahí va la galería de ZooGráficos, que leyeron el pasado sábado, arropados por los incondicionales. Primero en la librería y luego en el bar El Desierto Rojo. Caras que repiten y con las que esperamos contar para próximas lecturas y devaneos varios.




















sábado, 14 de marzo de 2015

La lectura de Sofía Castañón de su poemario último




Ayer tuvo lugar primero en nuestra librería y luego en el bar El Desierto Rojo la presentación del último poemario de la gijonesa Sofía Castañón, Prohibido silbar. Del libro dice la periodista de Último cero Laura Fraile:

"Prohibido silbar debe su título a todas esas limitaciones que encontramos en nuestro día a día. 'Es un diálogo con todos esos carteles que prohíben cantar o jugar a la pelota y que van apareciendo en las ordenanzas municipales que nos impiden disfrutar del espacio público. Este poemario es un llamamiento a no conformarnos con lo mínimo, a hacer de la voz grito', comenta su autora. 

Esta obra se divide en cinco partes. En la primera hay alusiones a esa infancia irrecuperable que surge en poemas como A la salida del colegio. 'Estos años no van a repetirse, todos entienden eso. Por eso corren de un lado a otro del patio, directos contra piedras, barras de metal, cabezas y dientes', escribe Sofía. Otro de sus recuerdos está estrechamente vinculado a un poema de Aurora Luque que esta autora escuchó un día en la Facultad de Filosofía y Letras de Oviedo. Su huella aparece en Vuelta a los clásicos. 'Te despojas en una bañera de lo que eres, el pelo, las uñas, lo que se va de ti es más que tú que este recipiente limpio´, continúa Sofía unas páginas más adelante. En la segunda parte, poemas como Dinámica del frío se convierten en una excusa para establecer un diálogo con la construcción de las identidades colectivas, Ciudadela en el reflejo de una ciudad que mastica a sus habitantes y Vacío local en un cuestionamiento permanente sobre nuestra manera de habitar el espacio. 'Han pasado cinco años desde que escribí este poemario, pero en él se anunciaba un proceso de cambio en el que empezaba a cuestionarme más las cosas y a hacerme más preguntas', reconoce Sofía."





viernes, 13 de marzo de 2015

ZooGráfico y sus poetas os invitan mañana sábado a una lectura vespertina





Mañana sábado, a las 8 de la tarde, tendrá lugar en la librería la presentación de Zoográfico, con lectura de poemas de Carlos de la Cruz, Esteban Gutiérrez, Felipe Zapico, José Naveiras, Laura Fraile, Quino Romero, Rodrigo Córdoba y Antoine Lamarck. Posteriormente, la fiesta continuará a las 9,30  de la noche en el bar El Desierto Rojo. 

Quedáis todos invitados.






jueves, 12 de marzo de 2015

Sofía Castañón y su poemario Prohibido silbar mañana viernes en la librería




Mañana viernes 13, a las 8,30 de la tarde Sofía Castñón presentará su libro Prohibido silbar, publicado por editorial Baile del sol. De este poemario dice Victoria Mera en el blog Grandes libros:

"Sofía Castañón no miente. Esta poeta gijonesa conoce el frío y sabe bien que en el norte 'nadie sale de su casa para ir a decir una mentira'. Es por eso, quizá, que sus versos están llenos de verdades. Que aunque ella misma, como indica el título de su poemario, se prohíba silbar, todo lo que escribe sale de ahí adentro, de esa pequeña jaula que ilustra la portada del libro, de las mismas entrañas. 

Nacida en 1983, ha publicado ya varios poemarios: Animales interiores (premio Asturias Joven 2006), Últimas cartas a Kansas (Premio Pablo García Baena 2007) o los cuadernos La sombra de Peter Pan (2009) y Culpa de Pavlov (Premio Jóvenes Creadores del Ayto. de Madrid). Casi todos sus escritos han recibido algún premio, confirmando así su talento y su verdad. Una verdad que vuelve a asomar en este último poemario titulado Prohibido silbar que publica la editorial canaria Baile del sol. 

En él, Sofía Castañón, juega de nuevo con las palabras y los conceptos. ¿Sobre qué escribe Sofía? Escribe sobre lo que todos pensamos, sentimos y callamos. Solo que ella sí tiene el valor para plasmarlo en papel. Habla del “tiempo elástico”, ese tiempo que tanto nos preocupa, un tiempo que empleamos “a la espera de qué”, un tiempo que “incluso cuando juega con nosotros, nunca es a nuestro favor”. 

También hay versos metalingüísticos, versos en los que el lenguaje y esos maravillosos quebraderos de cabeza que nos dan las palabras ocupan todo un poema, como es el caso de este maravilloso Origami: 

'¿Sabes ese vértigo 
al doblar un papel 
sin saber si será un pájaro 
o un velero? 

Como el de hacer una nube 
con palabras que resuman 
un año en el mundo, 
una noche sencilla.'

También el miedo de lo que fuimos y de lo que seremos, de lo que tuvimos y lo que tendremos está presente en la poesía de Sofía en poemas como The Battle of Evermore: “que duela el haber sido y hoy solo estar” o en Otra educación sentimental: “ellos sí lo saben. Nada dura”. Pero ante todo, ante todas estas preocupaciones tan humanas, hay fuerza en este poemario. Como si Sofía silbase muy fuerte, tratando de derribar como en el cuento, todas estas inquietudes. “Levántate. Y anda”, se dice la poeta. Ella sabe que ha de continuar, a paso firme y pies descalzos: “Al llegar al rompeolas, anque tengo miedo, me descalzo”. Sofía se descalza, se desnuda, se muestra y se reafirma. Y ahí, en esa imagen de una mujer sin zapatos que sonríe frente al rompeolas, reside toda la belleza y la fuerza de este intenso poemario." 





miércoles, 11 de marzo de 2015

Un encuentro sobre música en bares




Desde el digital Último cero e Intergratia nos pasan noticia de una mesa redonda para hoy miércoles sobre el tema Valla-desconcierto ¿Se puede o no se puede tocar en los bares? Será a las 8 de la tarde en la sede de Intergratia, calle Panaderos, 68, bajo.




sábado, 7 de marzo de 2015

Pasaron y leyeron Bernardo Santos y Fermín Herrero




Bernardo Santos y Fermín Herrero, con quien ya hemos contado en anteriores ocasiones, presentaron el jueves sus respectivos Global y roto y Furtivo de los días. Ahí les tenéis tan guapos. Nos leyeron algunos de sus poemas. Aún quedan ejemplares de estas sus últimas obras, editadas por Amargord Ediciones, en nuestra librería.